Ronaldo clavó dos goles de penal, superó a Messi en la tabla de artilleros y le dio vuelta el partido al Bilbao de Bielsa, que había arrancado arriba gracias a Llorente. El portugués festejó señalando al cielo. Con el 4-1, el Real Madrid sigue cinco puntos arriba del Barcelona.

Una vez más, le rindió su clásico homenaje al buen fútbol, y se encargó de brindar las ofrendas que suele entregar cada vez que pisa el verde césped. Ronaldo sigue haciendo labor de buen Cristiano, y nuevamente demostró que continúa siendo la carta ganadora del Real Madrid. Esta vez, clavó dos goles y logró revertir la historia ante el Athletic de Bielsa, que amenazó con dar el batacazo en el Bernabéu. Finalmente, fue 4-1 para los de la Casa Blanca.
El Bilbao sorprendió poniéndose en ventaja de la mano del gran Llorente, pero la alegría le duró poco. Marcelo igualó para el Madrid, y luego Ronaldo se encargó de hacer lo suyo. Ya con todo liquidado, Callejón le puso el moño a la victoria.
Real Madrid salvó las papas a tiempo y, con paciencia y oficio (dos fieles características del Barcelona de Pep), festejó el triunfo que le permitió mantener la diferencia de cinco puntos por sobre los catalanes. Los tres goles de Messi (22 en total) no asustaron a Ronaldo (23), que con sus dos tantos volvió a quedar arriba de la Pulga en la tabla de goleadores. Ojo, ahora apenas lo aventaja por uno…



