El Manchester United ha puesto fin a las aspiraciones europeas del Chelsea y de Fernando Torres tras ganarle por segunda vez en la eliminatoria, esta vez por dos a uno. Los goles del ‘Chicharito’ Hernández y de Park Ji-Sung hicieron justicia a lo visto en los dos partidos, una enorme superioridad de un Manchester muy efectivo y que sólo sufrió durante un minuto, el que le duró la alegría al Chelsea con el empate de Drogba. Fernando Torres sigue sin marcar y fue sustituido al descanso por Drogba.
El Chelsea salió sin miedo a Old Trafford y dispuesto a igualar la eliminatoria, y la verdad es que tuvo oportunidades en la primera media hora para lograrlo. Las llegadas de Lampard desde segunda línea y la movilidad arriba de la tripleta Malouda – Torres- Anelka ponía en apuros a la defensa local, que con la ayuda de Van der Sar fue capaz de aguantar con el 0 – 0 en el marcador. Anelka especialmente tuvo varias para poner por delante a su equipo, pero esta no fue su noche. El Manchester respondía con las contras de Rooney y Park, que eran los que más peligro llevaban una vez que se acercaban al área ‘blue’.
Con todo la más clara del primer tiempo fue un gol anulado al ‘Chicharito’ en el minuto 26 por fuera de juego, y por poco pero lo era. Fue un aviso de lo que estaba por venir, porque a partir de la media hora de juego el Chelsea acusó la fatiga y poco a poco fue cediéndole terreno a un Manchester que no lo desaprovechó y castigó cuando más duele, al borde del descanso. Jugada de un omnipresente Giggs por la banda, centro al segundo palo y allí aparece el ‘Chicharito’ para poner el 1 – 0 en el marcador. El Chelsea había tenido más oportunidades en el primer tiempo pero se iba perdiendo al descanso. Necesitaba dos goles para meterse en semifinales.
En el descanso Ancelotti quitó a un desafortunado Fernando Torres y dio entrada a Drogba, que desde su entrada al campo le dio todavía más sensación de peligro a cada llegada londinense al área de Van der Sar. El marfileño tuvo dos clarísimas, una la sacó Van der Sar y la otra se fue lamiendo el palo. Malouda también lo había intentado con un disparo lejano y hasta el central Alex probó fortuna con un remate de cabeza a saque de esquina. Se olía el empate, pero entonces llegó otro palo para el Chelsea en forma de expulsión de Ramires. Y la verdad es que fue una expulsión justa porque el brasileño vio la segunda amarilla por llevarse por delante a Nani. Quedaban veinte minutos y con uno menos los de Ancelotti buscaban una remontada casi imposible.
Pero el destino les tenía reservado algo de esperanza en forma de gol de Drogba en el 76, tras un buen pase elevado de Essien, que aunque con un jugador menos todavía daba esperanza al Chelsea, a un solo gol de la clasificación. Aunque el destino también fue cruel y no les dio ni tiempo para apretar y soñar, porque un minuto después otra asistencia del mejor jugador de la eliminatoria, Ryan Giggs, acabó en gol de Park Ji-Sung. Fin del partido y fin otra vez del sueño continental para Roman Abramovich, que tendrá que seguir gastando dinero para alcanzar algún día su deseo de ganar una Champions League. Este año ha sido el Manchester United el que se lo ha vuelto a arrebatar.
El Barcelona superó, con menos apuros de los previstos, el infierno del Donbass Arena y le espera, salvo que el Tottenham logre la machada, el Real Madrid, en una final anticipada de la Liga de Campeones
El Barcelona superó, con menos apuros de los previstos, el infierno de Donetsk (0-1) y se clasificó por cuarto año consecutivo para las semifinales, ronda en la que esta temporada se medirá, salvo que el Tottenham logre este miércoles la machada, al Real Madrid, en una final anticipada de la Liga de Campeones.
Nada distinto a lo esperado sucedió esta noche en el Donbass Arena, el estadio donde los ucranianos habían ganado todos sus partidos de Champions esta temporada, pero en el que tenía que remontar una diferencia de cuatro goles que se antojaba casi imposible.
El Shakhtar salió como un tiro y el Barça se centró en contener las embestidas del rival durante los primeros veinte minutos, consciente de que el 5-1 de la ida daba para especular, y mucho, con las diferentes situaciones que se fueran dando durante el encuentro.
En este arranque eléctrico de los locales, el conjunto ucraniano fabricó una clarísima ocasión -un tiro a bocajarro de Douglas Costa que encontró la manopla de Valdés- y un par de acciones meritorias de Jadson que pusieron cerco a la portería azulgrana.
Sin embargo, los hombres de Guardiola se sobrepusieron a la exigencia de este inicio de partido y a la intensidad y velocidad del rival, en cuanto empezaron a conservar el balón y Messi apareció para ofrecerse entre líneas.
Afellay, titular por la baja del sancionado Iniesta, también contribuyó con su hiperactividad por banda izquierda a que los visitantes empezaran a superar la línea de presión ucraniana y jugar por fin en campo rival.
El internacional holandés habilitó a Adriano a la media hora y el disparo del brasileño fue sacado por Rakitskiy en la línea de gol. Messi y el propio Afellay pondría a prueba a Pyatov poco después.
El ‘crack’ argentino, empeñado en pasar a la historia en la ciudad donde debutó en Europa hace seis años y medio, acabó con el suspense -si es que había alguno- a los 43 minutos, cuando definió como el solo sabe hacerlo tras recibir una asistencia de Alves.
El de Rosario anotó su gol 48 esta temporada -el que tanto andaba buscando- y cerró su particular círculo virtuoso al superar así los 47 que logró el año pasado y lograr la mejor marca de un jugador azulgrana de todos los tiempos.
Aun así, el Shakhtar pudo marcharse al descanso con el empate en una falta lanzada a la escuadra por Jadson, el mejor del conjunto minero, que se encontró de nuevo con la inspiración de Valdés.
Lo volvió a intentar el equipo e Lucescu tras la reanudación, pero esta vez sabiendo que el milagro ya no estaba a su alcance. El partido se abrió un poco más porque el Barça, que ya se sabía clasificado, así lo quiso, pero el marcador ya no se movió.
Un eslalon de Messi acabó con una doble ocasión de Afellay y Alves, y Valdés -espectacular partido el suyo- sacaba una trallazo a Mkhitaryan a falta de un cuarto de hora para el final.
A esas alturas del choque, Guardiola hacía rato que estaba pensando en el Bernabéu y había enviado a la ducha a tres jugadores que formar parte de la columna vertebral del equipo -Piqué, Xavi y Villa- y dado minutos a Pedro, otro al que necesitará para los próximos clásicos.
Moreno a punto estuvo de marcar en un remate acrobático en los minutos finales. El empate hubiera sido un precio merecido para el Shakhtar, que en esta eliminatoria no han sido tan inferior al Barça como reflejaron ambos marcadores.